descansoenlaHIERVALo he pasado bien es claro, mi vida es como un bello atardecer, la noche es placentera y me da vida, tu me das vida, eres la niña que cualquiera quisiera, estas frente a mi, me miras de reojo, solo sabes lo que en tu mente se dibuja. Espuma, lúgubres recuerdos se apaciguan en tus brazos, se convierten en brasas muertas, el torrente sanguíneo se dilata, pasan por el millones de litro de pasión en cada segundo que me bañas por dentro, quisiera conocerte mas, niña de sonrisa amplia, de calientes historias pasadas, ¿Qué mas quieres de mi?, que muerda mis recuerdos, que me entuerte en lo que mas quiero… a parte de sentirte por dentro, quisiere poder desvestirte sin ropa, sacarte lo mas intimo, tomarlo en mi mano, llevarlo a mi boca y amarlo.
Me has transformado, a tu lado soy animal, a tu lado soy ese con quien nadie quiere estar, pero de todas maneras, mi alma tuya, esta cada día mas presente en tu sangre, y buscarte desde aquí, bajo el precipicio, buscándote por siglos, cayendo en cada tropiezo, volviendo la mirada al fondo, arriba en lo mas profundo de la luz, con fuerza en la barbilla, para no mirar mas al suelo,
Podría gritar al viento, lo que de en mis oídos penetra, pero estoy mudo aun, de la impresión de verte aun viva, tras el espejo, con tu sonrisa amplia, con tu cuerpo de calidas arenas… he estado ahí, en el centro del placer, en lo profundo de tu cuerpo, de tu valiente pasión… he gritado, he parido en tu voz las palabras que te hacen ser mi puta, la mujer que cualquiera quisiere, la que complace complaciente, eres así, una locura.
Que mas da, el trabajo ya va a terminar, quiero estar en mi casa, quiero volver a verte al llegar allá, pero se que es mentira, por que ya no estarás mas, hasta nuevo aviso, hasta que la intrusa desaparezca al fin, para solo poder respirarte a ti, lamerte y recorrerte para siempre, en mis sueños, en mi cama… he estado solo tanto tiempo, que la compañía de baratas amistades, acabo por desprestigiar mi mirada, pero todo eso esta bien, por que ahora el que grita soy yo, el que se entrega es siempre el que esta bajo el yugo de la debilidad… y ese no soy yo.
La maquinaria ha vuelto a maniobrar, el dolor de cabeza se hace menos intenso, no quiero que se traspase a mi corazón…